03-05-2002

Día Mundial por la Libertad de Prensa

Con motivo del Día Mundial de la Libertad de Prensa, que se celebra el día 3 de mayo, la Asociación de la Prensa de Mérida suscribe el manifiesto que para tal ocasión ha elaborado la Comisión Ejecutiva de la Federación de Asociaciones de la Prensa de España (FAPE)
La Federación Andaluza de Asociaciones de la Prensa presentó un borrador del Manifiesto, que fue aceptado en todas sus ideas por la FAPE, que le dio la redacción final. Este Manifiesto se leerá en el curso de la Asamblea General de la Federación, que se celebrará en Jaén el próximo 11 de mayo.

En el 3 de mayo, Día Mundial por la Libertad de Prensa

MANIFIESTO DE LA FAPE

Con el viejo orden internacional, que desaparece a finales del pasado siglo XX, la libertad de información, aunque restringida y con numerosas cortapisas en no pocos escenarios, podía fluir sin que el ejercicio profesional necesariamente pusiera en riesgo la vida de reporteros y profesionales en zonas de crisis y conflictos.

Sin embargo, ahora, mientras se dibuja un nuevo orden mundial, las estadísticas de periodistas y reporteros asesinados, secuestrados y maltratados en los diferentes escenarios de conflicto han aumentado vertiginosamente. En España, el terrorismo de ETA se ha fijado en los periodistas, a los que asesina y envía paquetes bomba. Colombia sigue a la cabeza de la negra estadística de periodistas muertos y secuestrados. En Bosnia-Herzegovina, Croacia y Kosovo el reportero abatido por disparos de francotirador llegó a pagarse a 50 dólares USA. Son datos elocuentes que muestran la escalada de la vieja práctica abyecta que consiste en “matar al mensajero”.

Pero ha sido tras la espiral de terror propiciada por el 11 de septiembre, cuando la comunidad internacional ha entrado en una nueva y trágica página que sitúa al periodista comprometido con su trabajo en una auténtica trinchera. En Afganistán, la prensa española tiene que lamentar la muerte del corresponsal Julio Fuentes que fue asesinado junto con tres compañeros en el ejercicio de su labor informativa. Mas recientemente, Daniel Pearl, fue secuestrado, injustamente acusado de espionaje y asesinado, simplemente por trabajar en “The Wall Street Journal” y por tener ascendencia judía. Y en Oriente Medio, la operación “Muro Defensivo” contra los territorios palestinos ha sido una constante agresión a la libertad de prensa. La maquinaria bélica del ejército de Ariel Sharón impuso una dura censura contra los periodistas y medios israelíes que no se pliegan a la “información patriótica” que quiere el Gobierno Sharón. Pero la auténtica censura y persecución informativa se desató contra los periodistas europeos y contra los colegas y medios informativos palestinos. Los tanques de Sharón acabaron con la totalidad de los medios palestinos y arrasaron la sede de la cadena de televisión Al Yazira. Los periodistas europeos han sido humillados y detenidos en numerosas ocasiones y, en Ramala, un periodista italiano, Raffaelle Ciriello, resultó muerto por los disparos indiscriminados del ejercito israelí.

David Pearl y Raffaele Ciriello son dos símbolos del retroceso que está experimentado la libertad de prensa en el mundo. Hay que poner un freno civilizador a la violencia. No pueden consentirse los ataques contra periodistas por parte de quienes están dispuestos a imponer su única verdad a tiros. Es imprescindible, y hay que exigir en todos los foros internacionales, la plena seguridad del trabajo de los periodistas que nunca tuvieron más armas que la palabra.