19-02-2003

La APM pide a los grupos políticos un acuerdo para la creación de la radio y televisión pública regional

La Asociación de la Prensa de Mérida (APM) desea que los grupos parlamentarios extremeños lleguen a un pronto acuerdo para poner en marcha tanto una radio como una televisión regional de carácter público.
En el periodo que ahora se abre de debate de enmiendas en la Asamblea de Extremadura para la modificación de la ley de creación de la empresa pública “Corporación Extremeña de Medios Audiovisuales”, la APM desea que la norma recoja algunas de las aspiraciones básicas de nuestro colectivo profesional, que con anterioridad ya hemos hecho llegar a la sociedad extremeña.
En la APM propugnamos que el nombramiento y separación del Director General de la empresa pública sea por parte de la Asamblea de Extremadura, con un mandato de cinco años. El Parlamento regional también debe nombrar y separar a los miembros del Consejo de Administración.
También pedimos garantías para que cualquier profesional titulado puede aspirar, en condiciones de igualdad, a un empleo fijo o temporal en estas dos sociedades, mediante las oportunas pruebas públicas de acceso que valoren su capacidad y su mérito profesional.
Es exigible que los periodistas asuman principios que inspiren su trabajo según el Código Ético y Deontológico aprobado por la Federación de Asociaciones de Prensa de España (FAPE) Por ello, invitamos a la puesta en marcha de mecanismos que velen por la independencia y buena práctica profesional de los informadores, como pueden ser los Consejos de Redacción. A su vez, proponemos la creación de asociaciones independientes de espectadores que emitan su parecer sobre todos los contenidos.
En el Consejo Asesor de la Radio y Televisión Regional, la representación de los periodistas debe ser, al menos, de tres vocales, uno por cada asociación de la prensa actual, y en su caso, el mismo número de vocalías si se pone en funcionamiento el Colegio de Periodistas de Extremadura.
Por otra parte, la televisión y radio han de contar desde el principio con los medios técnicos necesarios para que las emisiones puedan recibirse en cualquier parte del mundo, en atención a los emigrantes de nuestra región. En el caso de la televisión, pedimos que se contemple la figura del intérprete de signos o la subtitulación en informativos y otros programas para aquellas personas sordas o con deficiencias auditivas.

En Mérida, a 19 de febrero de 2004