02-04-2003

Ante las elecciones municipales y autonómicas del 2003

La Asociación de la Prensa de Mérida (APM) quiere hacer un llamamiento a todos los partidos políticos que concurren a las próximas elecciones municipales y autonómicas, y ante la campaña electoral que comienza, para que ésta transcurra dentro de unos cauces normales y democráticos, evitando el insulto y la descalificación gratuita no sólo de los oponentes, sino también de los medios de comunicación y de los profesionales que trabajan al servicio de sus empresas, todo ello en beneficio de la ciudadanía en general, verdadera destinataria de la información.

Resulta evidente, en muchas ocasiones, que los periodistas son objeto de presiones de todo tipo y procedencia, tanto interna como externa al medio en el que ejercen su trabajo, y es por ello que desde la APM pedimos el máximo respeto a los informadores que dignamente ejercen su labor. En la sociedad actual, creemos que la fórmula consistente en “matar al mensajero” es impropia de países democráticos y avanzados. Desgraciadamente, al mensajero se le puede matar físicamente y a cañonazos, como a los compañeros Julio Anguita y José Couso, tan presentes en nuestra memoria, pero también psicológicamente mediante el descrédito, e incluso la calumnia y la difamación.

Entendemos que si un medio o un profesional incurre en una actuación ilegal, sobre todo en periodo electoral, para ello están a disposición de quien se sienta perjudicado las Juntas Electorales y los Tribunales de Justicia.

Por otra parte, en el año en que se cumple el décimo aniversario de la aprobación del Código Ético y Deontológico de la Federación de Asociaciones de la Prensa de España (FAPE), desde la APM hemos de recordar a los periodistas de Extremadura que hoy, más que nunca, hemos de cumplir con los principios de objetividad y exactitud, y muy especialmente el primero de todos ellos: el respeto a la verdad.

Como dice el Código en su preámbulo, “en el marco de las libertades civiles consagradas en la Constitución, que constituyen la referencia necesaria para una sociedad plenamente democrática, el ejercicio profesional del Periodismo representa un importante compromiso social, para que se haga realidad para todos los ciudadanos el libre y eficaz desarrollo de los derechos fundamentales sobre la libre información y expresión de las ideas”.

“Como su sujeto e instrumento de la libertad de expresión, los periodistas reconocen y garantizan que su ejercicio profesional es el cauce de manifestación de una opinión pública libre dentro del pluralismo de un Estado democrático y social de Derecho. Pero los periodistas, también, consideran que su ejercicio profesional en el uso y disfrute de sus derechos constitucionales a la libertad de expresión y al derecho a la información, está sometido a los limites que impidan la vulneración de otros derechos fundamentales”.

Por ello, a la hora de asumir estos compromisos, el Código señala que “la profesión periodística entiende que le corresponde mantener, colectiva e individualmente, una intachable conducta en cuanto se refiere a la ética y la deontología de la información”.