16-10-2004

Declaración de la Asociación de la Prensa de Madrid frente al control de contenidos

La Asociación de la Prensa de Madrid (APM) manifiesta su seria preocupación ante una corriente de opinión que pretende medidas de control de los contenidos de los medios informativos por lo que suponen de amenaza a la libertad de expresión. Estas propuestas nacen del legítimo rechazo, que compartimos, ante la multiplicación de un pretendido periodismo que subvierte la tarea de informar en el que intervienen y participan falsos periodistas a los que algunos medios han convertido en personajes públicos, que no admiten límites en sus actuaciones y que someten a otros a seguimientos insufribles hasta convertirlos en víctimas.

Tales abusos se producen también en otros países. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha atendido la demanda de protección de intimidad de un personaje de la vida social y ha instado al Gobierno alemán a regular el derecho a la información sobre personajes públicos. Ante este riesgo, cuarenta y tres editores de prensa alemanes han pedido al Gobierno federal alemán que recurra esta sentencia porque su cumplimiento entraña un recorte de la libertad de información y puede convertirse en un nefasto remedio a una enfermedad que merece otro tratamiento.

Algo semejante puede ocurrir también en España y ante este riesgo la APM manifiesta que, aunque la mayoría de los periodistas ejercen su labor con seriedad y rigor, en ningún caso se debe olvidar la obligación de respetar la vida privada de las personas, criterio y exigencia de tanto calado como el derecho a saber del público. La pugna por las audiencias no debe admitir formas espurias de información y mala práctica profesional.

Frente a esos excesos existe legislación suficiente para garantizar los derechos sin nuevas normas  que puedan conducir a un recorte indeseable de la libertad de información o a una intromisión contraproducente en el trabajo de los periodistas.

Apelamos a la inteligencia y sensibilidad de editores y  programadores, responsables últimos de la emisión de esos programas, para que tengan en cuenta el respeto al público, al buen gusto y muy especialmente el cuidado a las audiencias infantiles. Les instamos a que rechacen el pago de informaciones por pretendidas exclusivas y que eviten la exaltación de instintos primarios, el asalto a la intimidad y el abuso de una posición avasalladora en sus programas.

La APM a través de sus mecanismos de respeto y cumplimiento de los principios deontológicos de la profesión, estará atenta para señalar a quienes conculquen dichos principios y a propiciar sistemas de autorregulación, bien conocidos en otros países avanzados y libres, que contribuirán a una buena práctica profesional. .