La Asociación de la Prensa de Mérida (APM) quiere compartir con los trabajadores de de Radio Televisión Española la lógica preocupación por los rumores de que el proceso de reforma del Ente público y su plan de saneamiento económico podría consistir en el desmantelamiento total o parcial de los centros regionales de TVE y emisoras de RNE.
De ningún modo pensamos, desde la APM, que el gran problema económico de RTVE sean sus Centros Territoriales y su plantilla. En Extremadura más de un centenar de trabajadores desempeñan su labor profesional en un grupo audiovisual estatal que colabora con la cohesión nacional y proyecta Extremadura al resto de España y del mundo.
Como todo el mundo sabe, es la mala gestión, el despilfarro, la contratación de productoras externas para hacer lucrosos programas que perfectamente pueden encomendarse a la plantilla propia, - por citar unos ejemplos- los males que hay que atajar. Como siempre, son los profesionales quienes pagan la factura de los “planes de saneamiento” vía reducciones de plantilla.
Los periodistas de Mérida apostamos por una programación en la radio y televisión pública, tanto estatal como regional, claramente diferenciada de las cadenas privadas, variada y entretenida, que cumpla los objetivos de informar, formar y entretener. Una programación con contenidos plurales, culturales y educativos, que defiendan y promuevan los valores de la sociedad española y extremeña, en especial de la infancia, la juventud y la llamada tercera edad.
Por tanto, rechazamos abiertamente toda aquella programación que lejos de aportar beneficios morales y sociales a los oyentes y telespectadores, sólo sirve para intentar lograr, mediante el sensacionalismo y la morbosidad, mayores cuotas de audiencia, y consecuentemente, jugosos beneficios económicos y poder.
En resumen, reclamamos una vez más el mantenimiento de unas radios y televisiones públicas de proximidad y referentes en cuanto a calidad. Que lejos de competir, colaboren con otros medios de comunicación públicos, para que entre todos quede garantizado el cometido de servicio público, justificado por su necesaria y demostrada rentabilidad social
|