Conocido el hecho de que presuntamente un policía de paisano acudió a una rueda de prensa en Badajoz haciéndose pasar por periodista, la Asociación de la Prensa de Mérida (APM) quiere dejar patente su más absoluta protesta ante este lamentable asunto.
En un Estado de Derecho, donde la libertad de expresión y de reunión son dos derechos básicos y fundamentales, es inadmisible que se produzcan hechos de este tipo, que más bien recuerdan a situaciones que se daban en la dictadura franquista, unos tiempos afortunadamente ya superados en nuestra sociedad.
Si ya de por sí es grave que un individuo, sea o no policía, se haga pasar por un periodista en el ejercicio de su labor profesional, mucho más grave y sospechoso es que un miembro de las fuerzas de seguridad del Estado, por propia iniciativa o con órdenes de la autoridad gubernativa, se dedique a espiar a los ciudadanos cuando ejercen su derecho a informar.
Desde la APM nos hacemos una inquietante pregunta: ¿Sería legal, o éticamente correcto, que un periodista para obtener información se hiciese pasar por policía o se identificase como tal?
Por todo ello, la APM exige a la Delegación del Gobierno de Extremadura, no sólo que abra una investigación, tal y como ya ha anunciado, sino que además dé las oportunas explicaciones sobre este lamentable acontecimiento y depure las responsabilidades a las que hubiera lugar. |