La presidenta de la Federación de Asociaciones
de Periodistas de España (FAPE), Elsa González, propuso
hoy la celebración de un pacto entre editores y periodistas para
superar la crisis del sector, obligado a adaptarse una nueva sociedad
de la información, e instó a las empresas informativas a
adoptar el Código Deontológico de la FAPE, como herramienta
para hacer frente a la crisis ética que padecen los medios.
La presidenta de la FAPE realizó estas propuestas durante su intervención
en el Foro de la Nueva Comunicación organizado por Nueva Economía
Forum y Vodafone y en el que estuvo presentada por el presidente de la
Asociación de la Prensa de Madrid (APM), Fernando González
Urbaneja.
Elsa González, quien entonó un mensaje de autocrítica
colectiva por la responsabilidad de los periodistas en la crisis de la
profesión, se refirió a la sangría de puestos de
trabajo, la precariedad laboral y a la depreciación de la calidad
de los contenidos como culpables del deterioro de la profesión.
La presidenta de la FAPE señaló de manera directa a los
empresarios de los medios, a los que acusó de “haberse sentado
a reflexionar en el diván de la crisis” y de “dar muestras
de arrogancia recibiendo con pasividad las llamadas de atención
del nuevo orden mediático”. La reprimenda también
estuvo dirigida a los periodistas que, atrapados por la crisis, “hemos
caído en la trampa de apearnos de la ética”.
Atropello laboral
Para Elsa González, sufrimos un verdadero atropello laboral, fruto
de una triple crisis: coyuntural, de modelo de negocio y tecnológica.
Al frente de la primera organización profesional de periodistas
de España desde mayo de 2009, la presidenta ofreció datos
del Observatorio de la Crisis de la FAPE, que registra la pérdida
de 3.500 puestos de trabajo en los últimos dos años, y advirtió
de un incremento de hasta 10.000 parados, en cálculos de Pedro
Farias, director del Informe Anual de la Profesión Periodística
que edita la APM. “La sangría laboral y la precariedad”,
predijo, “terminarán por destruir la calidad”.
En esta línea, Elsa González volvió a poner el foco
sobre los editores al recriminarles que estén matando su fuente
de ingresos, deteriorando el rigor y la credibilidad al apostar por una
nueva planificación empresarial consistente en la pérdida
de derechos laborales y profesionales de los periodistas.
Calidad, marca y gestión: estabilidad financiera
“La calidad de los contenidos es el ingrediente básico para
la supervivencia y el desarrollo de un medio de comunicación”,
previno. “El sello de credibilidad, la marca y una gestión
acertada y adaptada a las nuevas necesidades informativas genera estabilidad
financiera”, aconsejó. En el extremo contrario, “la
espectacularización de la información, la psicosis de la
audiencia, el periodismo de declaraciones, la moda de las ruedas de prensa
sin preguntas o la imposición de los bloques electorales trabaja
en sentido opuesto”.
Cuatro meses de mandato
La presidenta de la FAPE hizo un recorrido preciso de sus cuatro meses
de mandato. Destacó la campaña por la supresión de
los anuncios de prostitución en los medios, una lucha que emprendió
la Federación durante las presidencias de Fernando González
Urbaneja y Magis Iglesias, y que ha obtenido una respuesta positiva, aunque
insuficiente, con la proposición no de ley que insta al Gobierno
a promover su desaparición por la vía de la autorregulación
de los medios, aprobada por el Congreso de los Diputados el 22 de septiembre
pasado.
Elsa González se detuvo en la batalla por el reconocimiento de
la propiedad intelectual –moral y económicamente- de los
profesionales de la información y recordó que en la Declaración
de Madrid los editores se comprometieron con la FAPE a garantizar los
derechos de autor de los periodistas en el marco de un tratado internacional.
Mencionó la apuesta de la FAPE por la capacitación en nuevas
tecnologías, con el lanzamiento del primer portal español
de formación para periodistas y los acuerdos suscritos con instituciones
académicas para la puesta en marcha de iniciativas formativas para
profesionales.
La presidenta de la primera organización profesional de periodistas
de España concluyó con una elocuente llamada a la unidad,
a la solidaridad efectiva entre periodistas. “El periodista es imprescindible
para mediar entre el poder y la sociedad, para garantizar la democracia”,
dijo. “Son motivos para luchar y también incrementar nuestra
autoestima”, alentó.
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