Antonio Moreno González
Francisco Moreno Trinidad
Este reportaje sobre el urbanismo y la arquitectura de la Mérida moderna apareció en la Revista de Feria del año 2002.

"Una ruta por la Arquitectura Contemporánea de Mérida"

Desde su fundación, hace más de 2000 años, Mérida ha visto crecer en su entorno decenas de edificios singulares, que merecen un lugar preminente en la historia de la Arquitectura.
Construcciones como el Teatro Romano, y el interés que despiertan en los miles de turistas que los visitan anualmente, han provocado quizá que los propios emeritenses no reparemos en aquellas otras obras arquitectónicas, muchísimo más recientes, que sin embargo no pasan desapercibidas para los entendidos del Arte.
Ésta es nuestra propuesta. Un breve recorrido por algunas de las principales edificaciones de los últimos años, que a pesar de su corta vida ya figuran en cualquier volumen sobre la materia. Y es que podemos decir, sin temor a equivocarnos, que la capital extremeña vive en nuestros días un nuevo período de esplendor, en lo que a Arquitectura e Ingeniería se refiere.

El Museo y las Consejerías.

Una buena forma de comenzar la ruta por la arquitectura contemporánea de Mérida es la visita al Museo Nacional de Arte Romano, inaugurado en 1986. Este edificio, proyectado por Rafael Moneo, recoge la esencia de la técnica constructiva romana, si bien su porte es decididamente actual.
Los ladrillos fueron elaborados conforme al modelo aplantillado romano, y sirven de encofrado a los muros reales del edificio. Asimismo fueron utilizados arcos de descarga, una técnica superada en nuestros días pero que sirvió a nuestros antepasados más ilustres para levantar obras de arte, que resisten obstinadamente los embates del tiempo.
El resultado final es una de las cumbres de la arquitectura española del siglo XX, reconocida mundialmente y obligada referencia en cualquier manual. La estilización del Museo es tal, que las piezas expuestas bien podrían pasar por su propia decoración. Y una curiosidad para finalizar: ¿se han fijado en que las medidas de los arcos de la nave central están copiadas del Arco de Trajano?

Siguiendo nuestro recorrido, una nueva etapa podría conducirnos al Edificio de las Consejerías, obra de Juan Navarro Baldeweg. Sin duda, se trata de la construcción que más opiniones ha enfrentado en la ciudad, desde el mismo momento de su proyección.
Los entendidos señalan que es necesario comprender este edificio, teniendo en cuenta el entorno en el que se ubica. De esta forma, las Consejerías no representan un simple bloque de hormigón frente al río Guadiana, sino la continuación, varios siglos después, de la Alcazaba árabe.
Fijándonos con atención en ambas construcciones, podemos apreciar que la volumetría de entrantes y salientes de la Alcazaba obtiene su correspondencia en el diseño del edificio actual. Asimismo, el frontal severo del emplazamiento árabe, motivado por las necesidades defensivas, se ve reflejado en la pared lisa de granito de las Consejerías, completando así la fortificación de la ciudad.
Por último, y atendiendo a los materiales empleados, la sillería de piedra de la muralla árabe encuentra su paralelismo en la fachada de granito de la construcción contemporánea. Mientras, en la parte trasera de las Consejerías, donde se sitúan los accesos y pasillos, se da paso al ladrillo y otros materiales.

El puente y la Escuela de Administración.

Santiago Calatrava es actualmente uno de los nombres más solicitados a la hora de levantar construcciones emblemáticas. Su Puente Lusitania se ha convertido ya en una de las estampas características de la capital extremeña.
Más allá de su atractiva estética, el puente es un homenaje a uno de los símbolos de la cultura ancestral de la Península Ibérica. La viga maestra, que forma el tablero del puente, está inspirada en la cabeza de un toro. Asimismo, las pilastras recuerdan la forma de las pezuñas de este animal, sin por ello afectar a su diseño perfectamente hidrodinámico.
Finalmente, resulta necesario advertir que para los emeritenses se ha hecho habitual cruzar un verdadero puente colgante, algo que sin embargo no pasa inadvertido a los ingenieros y arquitectos que en gran número peregrinan a la ciudad para admirar y aprender de estas obras.

Nuestra ruta por las construcciones más relevantes de la Mérida actual finaliza en la Escuela de Administración Pública. Se trata de una de las últimas obras del prestigioso arquitecto Francisco Javier Sáenz de Oíza, fallecido en el año 2000.
Este edificio se levanta frente a la Alcazaba, razón por la que el arquitecto refleja en su proyecto las líneas básicas de las construcciones árabes, especialmente del norte de África. Sin apenas ventanas al exterior, la iluminación se consigue a través de patios interiores y lucernarios. El color terroso que se ha dado al edificio tampoco es caprichoso, responde a las paredes típicas de las viviendas en las que se inspira.

Otras ideas y proyectos de futuro.

Evidentemente, la ciudad de Mérida cuenta con muchos más edificios representativos de la Arquitectura contemporánea. Entre ellos destacan la Biblioteca Jesús Delgado Valhondo, el Centro Cultural Alcazaba o la central de Telefónica. Tampoco debemos olvidar obras como la rehabilitación del hospital San Juan de Dios, actual sede de la Asamblea de Extremadura, o el mismo puente Fernández Casado, que en su momento inauguró técnicas constructivas posteriormente imitadas.
Y si nuestros días son generosos con Mérida en lo que se refiere a edificios emblemáticos, el futuro inmediato se presenta no menos brillante. En los próximos meses la ciudad estrenará su Palacio de Congresos, y a medio plazo podremos disfrutar el Museo Visigodo y el Palacio de Justicia, o la más que probable rehabilitación del Puente de Hierro. Más adelante aún, será momento para descubrir la nueva estación de ferrocarril.
En definitiva, un amplio panorama arquitectónico, reconocido a nivel mundial, pero que todavía no ha logrado el aprecio unánime de los emeritenses. Estética y funcionalidad unidas por los grandes nombres del diseño, como corresponde a una ciudad de servicios y a una capital autonómica.
Esperemos que no haya que dejar pasar otros 2000 años, para que sean reconocidas las virtudes de estas auténticas obras de Arte.