Qué poco conocemos nuestras ciudades

Es una triste paradoja, vivimos en ellas, paseamos a diario por sus calles, pasamos por delante de sus monumentos y, en contadas ocasiones, cuando viene alguien de fuera, ejercemos de guía turístico, pero si es posible de bares o pubs, que lo de ir de cicerone es un poco aburrido. Tal vez sea solo una manera de ocultar que no tenemos ni idea de cómo es realmente el lugar en el que residimos.

Y lo peor de todo en que en muchas ocasiones más fácil no nos lo pueden poder. ¿Cuánta gente sabe que en Madrid los museos tienen horarios de entrada gratuita? Y no, no hablamos de esos pequeños museos que poca gente conoce. Ponemos ejemplos archiconocidos, como el Museo del Prado o el Arqueológico, aunque realmente la mayoría de los grandes museos ofrecen esta posibilidad, como también lo hace el Palacio Real. ¿Y cuántos madrileños los conocen? Seguramente muchos menos de los que pensamos.

meridaTriste, pero es así. No hay más excusa que la pura desidia o desinterés ¿Falta de tiempo? Seguro que no, una tarde de sábado o un par de horas un día laborable se pueden rascar sin mayores problemas. Pero lo mismo pasa en otras ciudades, en Mérida se puede disfrutar de muchos de sus monumentos andando por la calle, si bien los grandes no se pueden, como el teatro o el anfiteatro, sí que se puede disfrutar del increible templo de Diana o del puente romano. En Valencia también hay monumentos que se pueden disfrutar a simple vista y sin gastar dinero, desde la rehabilitación de la zona del puerto de Valencia a la Ciudad de las Artes y las Ciencias todo es un paseo digno de admirar, o de tomarte unas cañas en sus distintos bares, aunque se haga raro ver cubas de desatascos en la ciudad levantina en calles tan céntricas los empresa de destascos en Valencia es algo bastante común por estar situados en la zona en la que están y es que todo el mundo sabe que cerca de la costa los empantanamientos de agua son bastante más comunes.

Y lo peor de todo ni siquiera es esto. Lo realmente sangrante es que cuando uno viaja fuera hace verdaderos maratones de visitas para que no quede nada sin ver ¿Es que lo de aquí no vale? ¿Por qué tanto interés fuera y tan poco en casa? ¿O es simplemente para poder presumir con un millón de fotos de que hemos viajado aunque realmente no hayamos disfrutado de ninguno de los lugares que hemos visto?

Por cierto, cuando salimos estamos encantados de pagar la entrada a cualquier sitio, pero que nadie nos diga que tenemos que pagar en España. Da la impresión de que es menos importante, pero lo propio también hay que cuidarlo y también cuesta dinero.

Tal vez habría que dejar de ser tan hipócritas para algunas cosas y mirarnos más el ombligo en otras. La importancia de un país también se mide por la cultura de sus ciudadanos.

Comments are Disabled